Casos especiales en México

En México, dependiendo del tipo de empresa o persona legal del que se trate, se pueden distinguir regímenes impositivos diferentes. Los principales son los siguientes:

Entidades legales (que residen en México)

El impuesto a la renta para entidades corporativas legales es de 30% y puede ir hasta el 35% de las ganancias netas. Las ganancias netas son definidas como las ganancias brutas menos todos los montos que pueden ser deducibles como impuestos y menos las pérdidas que pudo tener la empresa el año anterior.

Algunas deducciones son aplicables en el área de agricultura, crianza de animales o pesca. 

 

Entidades sin fines de lucro (que residen en México)

Se sobrentiende que las organizaciones sin fines de lucro (ONG) no están sujetas al gravamen sobre el ingreso. Sin embargo, si hubiese, es la ONG la encargada de aclarar su situación directamente con la oficina de Servicio de Administración Tributaria SAT.

 

Personas individuales (que residen en México)

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) clasifica el ingreso de los contribuyentes sobre la base de las actividades que originan dichos ingresos, por ejemplo: ingreso por prestación de servicios personales, arrendamiento de inmuebles, venta de propiedades, adquisición de propiedades, actividades empresariales, recepción de dividendos, tasas de intereses, premios, otros ingresos. 

Este impuesto varía entre el 3% y el 35% luego de haber hecho las deducciones respectivas. Dichas deducciones pueden incluir salarios mínimos, gastos en tratamientos dentales y ortodoncia, pagos por concepto de sepelio, o donaciones al sertor público o a organizaciones de caridad. 

 

Para no residentes en México

Si se generan ingresos en México, pero la empresa no reside en México, entonces se grava a la empresa con una tarifa impositiva plana sobre el ingreso buto sin hacer ninguna deducción, excepto en algunos casos puntuales (por ejemplo, si existiese la posibilidad de aplicar las tarifas normales para residentes).

Las personas no residentes en México que poseen bienes raíces y los venden pueden optar por cambiar su estado a “residente” y así obtener deducciones. Sin embargo, para realizar este cambio el no-residente debe registrar un domicilio en México para que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) pueda tener sus contactos actualizados y disponibles para su control interno. 

 

 

Servicio de Administración Tributaria -SAT-